Zoe Gotusso: “Estuvo muy bueno estar triste, ser frágil es un valor”

Zoe Gotusso, una de las artistas musicales más destacadas de la escena actual, charló con Indie Club en la previa de su presentación en el Festival Marvin Gateway. Su último disco, influencias latinoamericanas, las nominaciones a los Premios Gardel y sinceridades de su personalidad.


Las canciones de Zoe Gotusso recopilan y expresan fragmentos de su admirable personalidad. No sólo las canciones, sino también, toda la estética que rodea a su figura. Con tan solo 23 años, la artista nacida en Córdoba se ganó su merecido lugar dentro de la escena musical por su inconfundible voz y por su carisma conquistador. 

“Me ofrecí arrancar antes para hablar tranqui. Mi mamá me mandó un flete desde Córdoba y tengo que recibirlo”, cuenta Zoe al inicio de la llamada vía Zoom que comenzó unos minutos antes para charlar libremente y “no estar a las apuradas”. Su sinceridad, genuinidad y simpleza toma forma en cada una de sus respuestas, y también, lo aplica a su música.

Su álbum Mi primer día triste es un claro ejemplo de la sensibilidad hecha canción. “Está bueno hablar de la tristeza. Más en este mundo donde nos enseñan a que ser frágil es una debilidad. Me encontré con un montón de fantasmitas en mi cabeza y cosas que no había llorado”, confiesa.

En una charla con Indie Club, Zoe Gotusso contó cómo fueron esos días tristes, cómo vivió frenar con la euforia de Salvapantallas y dedicarse de lleno a su camino solista, su nominación a los Premios Gardel, el amor hacia México y el Festival Marvin Gateway.


Esta semana formás parte del Festival Marvin Gateway, ¿cómo te surgió la propuesta?

Me llegó de repente y yo estoy encantada. Hace poco estuve en México y tengo deseos de conectar con gente de todo el mundo pero con México hay algo especial. Tenía muchas ganas de ir y de conocer con el deseo de hacer un show allá en el futuro. Fui hace poquito a grabar el videoclip de la canción “María”, y de repente me cae esta propuesta del Festival Marvin un mes después. Entonces siento que fue como el primer brote de una semillita que planté yendo allá. Eso me pone muy contenta porque no hay muchos muchos artistas argentinos y me siento respetada y honrada de que me inviten porque este es un proyecto que no viene hace más de dos años. Me hace bien ensayar en estos tiempos donde no hay shows presenciales, y estoy preparando un formato muy lindo. Me tiene re re entusiasmada porque también comparto con Fito y con mi amigo Santi (Motorizado) que lo quiero mucho, así que es un placer.

Hay un lineup enorme, debe ser una oportunidad super especial…

¡Total! Hay un montón de bandas que no conozco y colegas que no había escuchado hablar nunca. Es más, ¿ellos ni me deben conocer, no? De repente empezar a aparecer está buenísimo y eso es lo malo y lo bueno del vivo online. No es presencial pero te ve gente de México, de Estados Unidos, además es gratis, abierto al público. Creo que perdés el contacto físico pero ganás contacto con gente de todos lados. Eso es maravilloso.

¿Cuál sentís que es esa conexión tan fuerte con México? Porque también decidiste grabar el videoclip de “María” allá, ¿cómo surgió eso?

Creo que a todos los músicos el mercado mexicano nos parece enorme y es un país que abraza mucho a artistas de afuera. Tengo ganas de hacer música y de conectar con más gente. Es un mercado y un país que me llama geográficamente, me encanta. También siento que hay gente que conectaría con mi música. Me sorprende que allá no he tocado nunca y tampoco invertí energía pero sin embargo tengo oyentes de allá. Entonces digo, si no hice ningún trabajo y hay gente que me escucha, quiero ir a visitar y a conocer. Que me conozcan. Fui a grabar el videoclip de “María” porque uní los deseos de conocer México y de hacer el clip.

¿Y por qué elegiste “María”?

“María” para mi es una canción muy latina. Es un bossa y podría haber elegido Brasil para grabarlo pero elegí México. En mi cabeza quería que la canción tuviera mar, que haya playa y en este otro deseo de conocer el país se me juntaron dos cosas y dije “vamos a México”. Me parecía ideal para ir y conocer, también porque había hecho una canción con Little Jesus y podía conocer a amigos que solo conocía vía Instagram. Las playas de allá son espectaculares. Aproveché además que no tenía shows, así que creo que en otro momento no hubiera podido recorrer un mes entero la ciudad, tomar cafecitos y conocer otras músicas. Para entrar en un lugar la mejor manera es ir, porque al habitar ese lugar dejás tu nombre y tu presencia. Eso deja un eco en las personas. Y después, por ejemplo, sucede esto de que me inviten al Marvin. Toqué tres puertitas de un millón y ya me invitaron a un festival.

Nombrabas esta conexión con México y también con el bossa de Brasil, ¿qué influencia latinoamericana tomás para tus canciones?

De México por ejemplo tengo a Natalia Lafourcade, Julieta Venegas. Caetano, o Drexler de Uruguay, y también artistas chilenos. Son los que más me han marcado, y también compositoras femeninas del pop. Me siento una artista con un sonido más latino que urbano, igual considero que no hay fronteras para la música y es re difícil poner géneros. Pero me siento así. Como una cantante y compositora argentina que también quiere recorrer. A mi me encanta ser latina y flasheaba mucho con la pregunta “¿quién va a interpretar mejor la música latina que alguien que vive en América Latina?”. Alguien que viene de afuera no puede replicar, va a intentar bailar salsa, bailar un bolero pero ni va a tener tan buen ritmo. Siempre voy cambiando e investigando un poco todos los géneros pero en este momento quiero llevar en mí la música latina. 

Creo que mi disco lo escuchás y decís “no es de Estados Unidos, no es de Rusia, es re latino”. Tiene ritmos que solo los latinos podemos bailar o cantar, eso se lleva en la sangre. 

Tu disco lo grabaste en Uruguay y decidiste producirlo con Juan Campodónico. ¿Cómo fue trabajar con él y por qué lo elegiste?

Lo elegí porque a mi me gustaba mucho Jorge Drexler, específicamente tres de sus álbumes que los produjo Juan. Él vive en la ciudad de Montevideo. yo he ido muchas veces a Uruguay pero nunca a esta ciudad. Siempre sentí una conexión y también el deseo de trabajar con alguien que admiraba muchísimo, y esa persona es Juan. Él hizo algunos de los discos que más me gustaban, para mí era como un sueño. Cuando hacía mis canciones sentía que él las iba a entender y así fue. Estuvo buenísimo, me nutrí un montón del candombe porque dejé que él me presentara a sus músicos, y ellos son una liga de primer nivel tocando en mi disco. Miro para atrás y a este disco lo super abrazo, le tengo mucho cariño.

Foto: Fausto Elizalde

Siempre se hace referencia a que “un disco es la foto de un momento”. ¿Qué momento representa Mi primer día triste

Hay una canción, la primera que yo compongo, “Mi primer día triste”. La verdad es que la hice desde la tristeza y el llanto. Ese momento fue de muchos cambios: mudarme de Córdoba a Buenos Aires, mudarme de banda a ser solista, y empezar a trabajar de la música, de a poquito, ¿no? Porque recién estoy como comenzando. Todos estos cambios me trajeron tristeza, y la pandemia también. Pero la tristeza está buena, por eso decidí ponerle ese título porque siento que no había tenido mis días tristes. De repente me encontré con un montón de fantasmitas y de cosas que no había llorado. Después de componer esa canción salió el Sol y cayeron todas estas canciones alegres. Cuando hablo de un día triste me refiero a varios días tristes. Pero está bueno hablar de la tristeza, más en este mundo donde nos enseñan a que ser frágil es una debilidad. Para mi ser frágil es un valor. 

Fue como una especie de introspección…

Sí y para mi evidenciar que se puede estar triste es pensar también en que tuve un montón de días felices.  Como a todos, me ha agarrado la fragilidad y la introspección. También por la quietud de no tener shows. Es fácil hacer shows, que te aplaudan, te toquen el hombro, te llenen de likes. Pero de repente frenás y no tenés ninguna adrenalina. Es así cuando te tenés que enfrentar con vos, con tus plantas con la soledad y eso puede llevar a pensamientos y tristeza. Después viene la flor.

Y también me imagino el cambio de pasar de la euforia de Salvapantallas con su gira final, a abocarte de lleno con tu proyecto…

Totalmente. Lo del día triste fue también por bajar de tres o cuatro años de locura. No es que antes no estaba triste, quizá estaba un poco flojita, pero después me tenía que ir de viaje o de golpe venía una buena noticia. Entonces esas cosas iban tapando algunas preguntas que una se puede hacer. De repente frenar con eso me hizo llorar por haberme corrido de un lugar como Salvapantallas donde estábamos tan bien, pero es un buen llanto. También lloré por haberme alejado de mi familia y venirme a vivir tan chica a Buenos Aires con 20 años. Pero es un buen llanto. Es en pro de estar soltando y los cambios siempre son así. Está buenísimo y parece joda que lo diga (risas) pero estuvo muy bueno estar triste.

Sirve para aprender.

¡Re! Y no toqué en vivo, pero estoy haciendo canto intensivo dos veces por semana, estoy yendo a terapia desde noviembre y estoy trabajando bien mis cimientos y eso me pone re contenta.

Hace dos años se disolvía la banda y comenzabas más oficialmente con tu camino solista, ¿te imaginabas toda la repercusión que está teniendo tu música?

Cuando yo saqué el primer video en Youtube de “Ganas”, estaba con dos personas que quiero mucho a las doce de la noche esperando el estreno y estaba muy nerviosa. Hice el ejercicio de entrar y recargar la página para ver si alguien me escuchaba. No suelo hacerlo pero en ese momento estaba muy nerviosa y miedosa. Es difícil irse de un lugar que estaba tan bien para empezar a sembrar de nuevo en otro barco.  Me agarraron muchos miedos e inseguridades y me flasheó todo el año. Un músico crece mucho cuando toca y yo todavía no he tocado. Es un proyecto que todavía no tocó y de golpe pasan todas esas cosas y se me pone la piel de gallina. No lo puedo creer. Nunca me imaginé salir en pandemia porque fue un proyecto que nació en pandemia. Creo que se dio como tenía que ser. Y todavía no haber salido a girar va a hacer que cuando eso pase sea super mágico y crecerá mucho más. No puedo creer la cantidad de escuchas del disco, la cantidad de gente que me escribe, estoy super feliz y empezando de nuevo.

La semana pasada se conocieron los nominados a los premios Gardel y estás como “Mejor nuevo artista” y tu disco está ternado como “Mejor álbum artista pop” ¿cómo lo recibiste y qué significa para vos?

Justo estaba mi vieja acá, toda mi familia es de Córdoba pero yo me vine solita hace tres años. Me llegó la noticia y estuvo muy lindo compartirlo con ella. Me emocioné muchísimo, lloré muchísimo, la emoción a flor de piel. Verme entre artistas como Nathy (Peluso), Trueno, Lali y Tini me parece un flash y más eligiendo la música que hago. No estoy hace mucho, soy más chica en experiencia, es mi primer álbum solista, y no lo puedo creer. Es un reconocimiento que me mima, me flashea verme ahí porque a Tini la he visto en Violetta, y a Lali la sigo desde Floricienta. Leo mi nombre entre ellas dos y digo “¡wow, qué flash!”. Lo creo porque lo veo y soy consciente de todo lo que trabajo por mis deseos.

¿Qué te llevas de la experiencia de grabar “Amor Loco” con Emmanuel Horvilleur para Pitada? Imagino que también debe ser re increíble.

Me llevo algo re lindo. Que me inviten a cantar es una forma de muestra de respeto, en mi cabeza lo recibo así. Con Emma estoy encariñada, es la cuarta vez que cantamos juntos y esta vez quedó el registro visual; eso es super lindo porque ya está grabado y nadie nos lo puede sacar. Es un tema que en mi adolescencia era lo más, y Emma es lo más. Lo que más me gusta es que me llevo bien con él y para mi para trabajar con proyectos de mis amigos me hace re feliz. No trabajaría con alguien que me lleve mal, quizá si, pero por ahora no lo he hecho. Ha tenido una re linda recepción.

Esa buena relación se ve mucho con varixs artistas de la escena, ¿qué música venís escuchando de ellos?

Escucho todo. La música de Juan Ingaramo, de Bandalos Chinos, no soy la gran amiga de Duki pero sí curioseo su álbum. Soy una gran curiosa, yo creo que la escena argentina está que arde y me pone muy contenta estar en Buenos Aires, tener 23, ser mujer y estar viviendo este momento que se está como cocinando algo que recién comienza. Escucho a todos mis amigos, puedo escuchar a Tini, también a Lali. No tengo enemigas, no tengo enemigos, el que no vibra muy bien conmigo directamente me corro. Me reciben con bastante respeto y yo también creo que soy buena persona, me importa mucho lo humano. Me gusta agradecer, que la gente se sienta especial, me gusta recibir amor, entonces cuido mucho los vínculos y a mis colegas por más que no sean amigos. Si los veo los saludo porque somos todos parte de un mismo colectivo.

¿Se viene un segundo disco?

Sí, no quiero apurarme mucho porque Mi primer día triste salió hace muy poco y quiero seguir hablando de él. Quiero darle el protagonismo y el lugar que se merece. Pero si te tengo que decir la verdad, sí. No estoy tan creativa estas últimas semanas pero creo que los procesos son unos altibajos y no hay que forzar las cosas. Siempre mis cosas las hago a fuego lento y con paciencia, cuando tenga algo para decir quiero que ese algo sea un álbum. Estoy componiendo, ya compuse algunas canciones que me ponen muy contenta. Siento que mi composición ha mejorado y que estoy madurando como compositora y como cantante. Por ejemplo, estudio canto porque quiero cantar y componer mejor. Además de abrirme a que otros compositores o compositoras compongan conmigo, es otra foto. Este disco es la segunda temporada en Netflix de Zoe (risas).

Lineup Festival Marvin Gateway

 

 

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